El pavimento decorativo que deja la piedra a la vista para un acabado natural, rugoso y antideslizante. Perfecto para caminos, aceras, urbanizaciones y zonas ajardinadas, con opción drenante y bajo mantenimiento.
Inicio › Hormigón desactivado
El hormigón desactivado, también llamado lavado o de árido visto, es un pavimento continuo en el que la grava queda expuesta en la superficie. Se consigue aplicando un desactivante sobre el hormigón fresco que retrasa el fraguado de la capa más superficial; al lavarla con agua a presión aflora el árido. El resultado es un suelo rugoso, resistente y muy decorativo que integra caminos, aceras y jardines con un aspecto de piedra natural a un coste muy competitivo.
Un pavimento decorativo y seguro que combina con la piedra, el agua y la vegetación.
Caminos, aceras y zonas exteriores con árido visto realizados por nuestro equipo.
Estética natural, seguridad y durabilidad para superficies exteriores de mucho paso.
¿Dudas entre este acabado y otro para tu exterior? Compáralo con el hormigón impreso o consulta los precios orientativos de cada pavimento decorativo.
Lo que conviene saber antes de instalar hormigón desactivado en tus exteriores.
Es un pavimento decorativo en el que se deja a la vista el árido (la grava) del hormigón. Tras el vertido se aplica un producto desactivante que frena el fraguado de la capa superficial y, al lavarla con agua a presión, aflora la piedra creando un acabado rugoso, natural y antideslizante. También se le llama hormigón lavado o árido visto.
Sí. Al quedar el árido al descubierto, la superficie es rugosa y ofrece muy buena adherencia incluso mojada. Por eso es una opción habitual en aceras, rampas peatonales, contornos de piscina y zonas de paso donde la seguridad frente a resbalones es importante.
El acabado desactivado convencional evacúa bien el agua superficial gracias a su textura. Cuando se busca un pavimento realmente permeable, ejecutamos una versión drenante con árido y dosificación específicos que deja filtrar el agua de lluvia hacia el terreno, ideal en urbanizaciones y zonas ajardinadas.
El aspecto final depende del árido y del color del hormigón. Se puede elegir grava rodada o machacada en tonos crema, gris, salmón, marrón o negro, y combinarla con hormigón pigmentado para conseguir contrastes cálidos o neutros que integren el pavimento con el entorno.
Es perfecto para caminos, aceras, paseos, plazas, urbanizaciones, aparcamientos, zonas ajardinadas y contornos de piscina. Aporta un acabado natural que combina muy bien con la piedra y la vegetación, con un coste contenido y muy buena durabilidad en exteriores.
Es un pavimento de muy bajo mantenimiento. Basta con la limpieza ocasional con agua a presión para retirar hojas y suciedad. De forma opcional se puede aplicar un sellado que realza el color del árido y facilita aún más la limpieza.
Cuéntanos la superficie aproximada y la ubicación y te respondemos rápido, sin compromiso.
Rellena el formulario y te contactamos enseguida.