Revestimiento continuo de 2-3 mm que se aplica sobre lo que ya tienes, sin escombros ni juntas. El acabado más buscado para baños, cocinas, salones y locales con un estilo moderno y minimalista.
Inicio › Microcemento
El microcemento es un revestimiento decorativo a base de cemento, resinas y áridos muy finos que se aplica en capas de apenas milímetros sobre suelos, paredes, encimeras y escaleras. Se adhiere sobre baldosa, gres o pladur ya existentes, así que renovamos el espacio sin picar, sin ruido y con muy poco polvo. El resultado es una piel continua, cálida y sin juntas, perfecta para baños, cocinas y locales que buscan un acabado minimalista.
Un mismo material continuo para renovar interiores enteros con una estética actual y depurada.
Ejemplos de suelos y paredes revestidos con microcemento por nuestro equipo.
Un revestimiento pensado para reformar rápido, sin obra y con un acabado de diseño.
¿Buscas continuidad también en zonas de mucho tránsito? Descubre nuestro hormigón pulido o consulta los precios orientativos de cada acabado.
Todo lo que conviene saber antes de aplicar microcemento en tu casa o local.
El microcemento es un revestimiento muy fino, de entre 2 y 3 mm de espesor total una vez aplicadas todas las capas. Por eso apenas sube el nivel del suelo y no obliga a recortar puertas ni rodapiés en la mayoría de los casos.
Sí. El microcemento se aplica directamente sobre baldosa, terrazo, gres, yeso o pladur bien adheridos, sin necesidad de picar ni retirar el material anterior. Es una reforma sin obra, sin escombros y con muy poco polvo.
Sí. Con el sellado de poliuretano adecuado el microcemento queda impermeable y continuo, sin juntas donde se acumule suciedad, por lo que es ideal para paredes de baño, platos de ducha y encimeras.
Una estancia media suele estar lista en tres a cinco días de trabajo, sumando la preparación de la base, las capas de microcemento y el sellado final con sus tiempos de secado. La superficie es transitable a las 24-48 horas del último sellado.
Trabajamos una amplia carta de colores y acabados, del gris cemento a tonos tierra, arena o blanco roto, con textura mate, satinada o pulida. El acabado se define con muestras antes de empezar para que encaje con tu decoración.
Muy poco. Basta con limpieza habitual con jabón neutro. Cada varios años conviene renovar la capa de sellado en zonas de mucho paso para mantener la protección y el aspecto original.
Cuéntanos la superficie aproximada y la ubicación y te respondemos rápido, sin compromiso.
Rellena el formulario y te contactamos enseguida.